Una política de seguridad es un documento de gobernanza clave y un aspecto fundamental del sistema de gestión de riesgos de seguridad de una organización. Refleja la cultura y los valores de la organización, detallando cómo cumplirá con su deber de cuidado al tiempo que persigue sus objetivos estratégicos. Los documentos de política de seguridad pueden incluir:
- Declaración de enfoque
- Roles y responsabilidades
- Requisitos mínimos de seguridad (protocolos universales, a veces estructurados en niveles, según niveles de seguridad o clasificaciones de riesgo)
- Integración con otras políticas
- Principios fundamentales y cultura
Un liderazgo fuerte y una rendición de cuentas sólida, recursos adecuados, integración multifuncional, flexibilidad para la adaptación local, monitoreo continuo y difusión efectiva respaldan la implementación de una política de seguridad.
Posicionar adecuadamente la gestión de riesgos de seguridad dentro de la estructura de gobernanza de la organización significa tener claro quién es responsable de qué. El personal, desde los gerentes de programas superiores hasta los pasantes, debe comprender que tiene la responsabilidad de su propia seguridad y de la seguridad del equipo en su conjunto, así como de la organización.
La máxima responsabilidad en materia de seguridad suele recaer en el director ejecutivo de la organización (o su equivalente) o en el consejo directivo. En la mayoría de las organizaciones, la dirección ejecutiva marca la pauta en materia de apetito de riesgo, garantiza el cumplimiento de las obligaciones legales (como el deber de cuidado) y asigna recursos para implementar medidas de seguridad. La gestión operativa de la seguridad está vinculada a las prácticas de gestión y toma de decisiones a nivel de toda la organización. La mayoría de las organizaciones descentralizan las decisiones de seguridad al nivel de autoridad pertinente más cercana.
Muchas organizaciones emplean personal de seguridad para brindar experiencia y asesoramiento a los gerentes (quienes suelen ser los responsables últimos de las decisiones relacionadas con la seguridad) a nivel de área, país, región y sede central. Estos referentes de seguridad suelen encargarse de llevar a cabo acciones relacionadas con la seguridad, como desarrollar planes de seguridad y compartir conocimientos y experiencia con colegas no especializados en seguridad. La mayoría de las organizaciones cuentan con referentes de seguridad totalmente dedicados o con múltiples funciones en diferentes niveles, desde la sede central hasta los responsables de proyectos locales, siendo las ubicaciones de mayor riesgo las que suelen recibir la mayor inversión en personal.
Las estructuras de gobernanza de la seguridad varían según el enfoque general de la organización. Esto puede concebirse como un continuo con una gestión de riesgos de seguridad totalmente integrada en un extremo y una estructura de seguridad independiente y con amplios recursos en el otro.