Resumen del capítul
El acceso humanitario se define como «el acceso de los agentes humanitarios a las personas que necesitan asistencia y protección, y el acceso de estas a los bienes y servicios esenciales para su supervivencia y salud, de conformidad con los principios humanitarios fundamentales. El acceso se basa en dos pilares fundamentales: los principios humanitarios y el derecho internacional humanitario (DIH), consagrado en los Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales.
Tanto la gestión de riesgos de seguridad como la maximización del acceso son esenciales para la acción humanitaria, pero a menudo se consideran dos objetivos distintos y mutuamente excluyentes. Un enfoque más productivo utiliza la criticidad del programa para orientar los objetivos de acceso de una organización y utiliza la gestión de riesgos de seguridad para limitar el riesgo en la consecución de dichos objetivos.
Los obstáculos al acceso humanitario suelen clasificarse en tres grandes categorías:
- Conflicto e inseguridad;
- Impedimentos burocráticos y administrativos; y
- Restricciones ambientales y logísticas.
Si bien la gestión de riesgos de seguridad se ocupa más directamente de la primera categoría, las tres tienen dimensiones de riesgo, y los esfuerzos para superarlas y ampliar el acceso podrían involucrar de manera útil al personal de gestión de riesgos de seguridad.
No todas las restricciones de acceso son externas. Los factores internos pueden incluir:
- cultura organizacional y apetito por el riesgo;
- sistemas y políticas; y
- capacidad organizativa y de personal.
Las organizaciones pueden responder a las limitaciones de acceso con una variedad de medidas, incluida la adaptación de programas, diplomacia de alto nivel, esfuerzos de promoción pública, participación en grupos de trabajo interinstitucionales sobre acceso, negociaciones humanitarias con las partes en conflicto, medidas de aceptación con las comunidades locales y participación civil-militar.
Dentro de las organizaciones, las funciones de acceso pueden abarcar múltiples puestos estándar, como los equipos de logística, incidencia, programación y seguridad. Las organizaciones han empleado, en general, tres modelos diferentes para integrar la función de acceso en sus flujos de trabajo:
- Emplear personal dedicado para obtener y mejorar el acceso;
- Integrar las funciones de acceso con otros puestos, incluidos los referentes de seguridad; y
- Un modelo híbrido donde el acceso a nivel operativo es gestionado por equipos de seguridad, respaldados por asesores técnicos dedicados en la oficina central.